NOTICIAS de BIOLOGIA y GENETICA


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Se descubre un animal marino con forma de hongo que resulta inclasificable

640px-dendrogramma_enigmatica_sp._nov.,_holotype.jpgAfortunadamente, ya aparecen algunos zoológicos donde los animales no son de verdad, a la vez que en otros países hay animales tan sagrados que hasta sus excrementos se usan para toda clase de cosas. Pero este recién descubierto animal marino estará en un lugar destacado en los mueos de historial natural. El problema es que no sabremos aún en qué demarcación del museo deberíamos situarlo.

Descubierto en 1986 por un equipo de científicos de la Universidad de Copenhague frente a las costas de Australia, a 400-1000 metros de profundidad, en el talud continental oriental del estrecho de Bass, este animal marino con forma de hongo de tamaño minúsculo no puede ser clasificado dentro de la tabla de especies, en ninguna de las subdivisiones conocidas del reino animal, si bien presentan afinidades probables con los cnidarios y con los ctenóforos.

En el trabajo, que ha sido publicado en la revista Plos One, el coautor del estudio, Jorgen Olesen, señala que “descubrir algo así es extremadamente raro, quizás sólo ha pasado cuatro veces en los últimos 100 años”. Con todo, en principio, han sido descritas como dos especies animales nuevas bautizadas como: Dendrogramma enigmatica y Dendrogramma discoides.

Es un organismo multicelular asimétrico, con una capa densa de material gelatinoso entre la piel exterior y las capas de células internas del estómago. Apenas miden unos milímetros.

Vía | La Vanguardia

Publicada el 14 September 2014 | Sun, 14 Sep 2014 12:00:09 +0200

Hormigas: los genios de la comunicación química

800px-bullant_head_detail.jpgHace más de cien millones de años apareció la casta de hormigas obreras sin alas. Al no poder volar, su forma de llegar a lugares lejanos en busca de alimento se volvió más problemático.

Ello propició que dependieran mucho más de las sustancias químicas para todo tipo de comunicación, reduciendo el uso de señales táctiles y exhibiciones motrices. Lo que acabó convirtiendo a las hormigas en los genios de la comunicación química de la naturaleza.

Los compuestos que usan como señales son las feromonas, que producen a través de glándulas exocrinas. En función de las distintas proporciones de feromonas procedentes de varias glándulas, estas señales químicas tienen distintos significados, así como el contexto donde se libera la feromona.

Simultáneamente, se han añadido señales táctiles y vibratorias. Hasta el punto de que las señales químicas se han convertido en una suerte de alfabeto. Los entomólogos reconocen al menos 12 categorías funcionales para comunicarse, casi todas de naturaleza química, tal y como explica Edward O. Wilson en Superorganismo:

800px-meat_eater_ant_nest_swarming02.jpg

  1. Alarma: en respuesta a una invasión de enemigos o cuando se produce una grieta en la pared del nido.
  2. Atracción: para congregar a los individuos.
  3. Reclutamiento: para buscar alimento, conseguir nuevos lugares para hacer nido y enfrentar a los enemigos.
  4. Acicalamiento: incluye la asistencia durante las mudas y el cuidado de la nidada.
  5. Trofalaxia: intercambio entre individuos en el que uno de ellos proporciona al otro líquidos orales, anales o de otra índole. El intercambio por lo general se realiza con fines alimenticios pero a menudo sirve para compartir feromonas.
  6. Intercambio de partículas de alimento sólido.
  7. Efecto grupal: facilitación o inhibición colectiva de una actividad determinada.
  8. Reconocimiento de los compañeros del nido y de las distintas castas existentes en él.
  9. Determinación de las castas.
  10. Control de los individuos reproductores que compiten entre sí.
  11. Señalización del territorio y del área de campeo y orientación en su interior.
  12. Comunicación sexual.
Si se suman todas las glándulas exocrinas halladas en la totalidad de las especies de hormigas conocidas se llega a un total de cuarenta, cifra que aumenta día a día. La gran mayoría de las glándulas producen feromonas. Se sabe que las especies de hormigas mejor estudiadas emplean por lo menos entre diez y veinte tipos de señales, la mayoría de las cuales son mezclas e feromonas acompañadas a veces por un número más reducido de estímulos táctiles o vibratorios. Es probable que el número de feromonas aumente a medida que se desarrollen las técnicas de bioensayos y de identificación de sustancias químicas.

La naturaleza de las feromonas varía mucho de una especie a otra porque se fueron desarrollando durante la evolución casi al azar, cubriendo un espectro amplio de alcoholes, aldehídos, cetonas alifácticas y cíclicas, ésteres, hidrocarburos, compuestos nitrogenados heterocíclicos, compuestos del azufre, terpenoides e incluso ácido fórmico, que también se usa como veneno.

Fotos | Wikipedia

Publicada el 12 September 2014 | Fri, 12 Sep 2014 21:23:56 +0200

¿Qué características tiene un superorganismo?

1024px-camponotus_sp._ant.jpgEn la Tierra encontramos diversos superorganismos, colonias de animales que tienen muchos de los atributos de un organismo pero que están situadas un paso más allá en la jerarquía de la organización biológica.

Los superorganismos son conjuntos de animales que operan de una manera tan estrecha y armónica que, en conjunto, se comportan como si fueran una sola criatura.

La mayoría de los superorganismos los conforman insectos sociales como las abejas, las hormigas o las termes que viven en colonias. Estos insectos sociales, además, son los artrópodos más abundantes de la Tierra: si bien solo representan el 2% de las 900.000 especies de insectos que se conocen, es probable que constituyan más del 50 % de la biomasa.

Tal y como lo explica el célebre entomólogo Edward O. Wilson en su libro Superorganismo:

En una zona de la pluviselva amazónica cercana a Manaos en la que se efectuó una medición concreta se determinó que los insectos sociales constituían el 80 % de la biomasa animal total de esa muestra y la masa de hormigas cuadriplicaba la de los mamíferos, las aves, los reptiles y los anfibios en conjunto. Los insectos sociales predominan en todos los niveles de todos los bosques del mundo excepto en los más fríos y húmedos. En una muestra tomada de la cubierta arbórea de la pluviselva peruana las hormigas constituían el 69 % de todos los insectos.

Hay tal cantidad de hormigas, de hecho, que si comparamos la biomasa de los seres humanos (unos 6.600 millones de personas) y la biomasa de las hormigas (entre 1.000 y 10.000 billones de individuos), teniendo en cuenta que cada ser humano pesa de promedio uno o dos millones de veces más que una hormiga: hormigas y seres humanos tienen la misma biomasa.

Rasgos de un superorganismo

640px-termite_cathedral_dsc03570.jpgSegún William Morton Wheeler, autor del ensayo clásico de 1911 The ant-colony as an organism, una colonia tiene los siguientes rasgos característicos de un organismo:

  • Se comporta como una unidad.
  • Exhibe caracteres propios en su comportamiento, tamaño y estructura.
  • Experimenta un ciclo de crecimiento y reproducción claramente adaptativo.
  • Se diferencia en dos categorías: el germoplasma (reinas y machos) y el soma (obreras).
Vemos así que la colonia o sociedad de insectos puede considerarse un súper-organismo y, por ende, una totalidad viviente consagrada a preservar su cambiante equilibrio y su integridad.

Foto | Wikimedia

Publicada el 9 September 2014 | Tue, 09 Sep 2014 08:43:51 +0200

¿Tienes recuerdos malos? Se logra transformarlos en buenos (al menos en ratones)

Imaginad el alterar las emociones (positivas o negativas) asociadas a los recuerdos sin el uso de sustancias químicas. Es lo que han conseguido en ratones equipo de investigadores del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT). Y su estudio ha sido publicado en la revista Nature.

Para conseguirlo, los investigadores se valieron de haces de láser con los que estimularon ciertos circuitos neuronales del hipocampo (donde se almacena información contextual de la memoria) y la amígdala (donde se codifican los sentimientos asociados a esa información).

Forjando situaciones de miedo en los ratones, el láser consiguió que las emociones asociadas a ese recuerdo negativo fueran positivas. Y también lograron justo lo contrario. Según Susumu Tonegawa, líder del estudio, esta técnica podría aplicarse en un futuro para el tratamiento en humanos con problemas psicológicos como el estrés postraumático o la depresión:

Sabemos que las dos regiones, el hipocampo y la amígdala, están conectadas. Lo que hemos descubierto es que podemos cambiar las asociaciones que unen la memoria contextual con sus correspondientes emociones, de negativo a positivo y a la inversa.

La nueva tecnología de control del cerebro a través de la luz se denomina "optogenética" que, en esencia, funcioa así: se instala una especie de interruptor en algunas neuronas a través de genes que hacen a las células sensibles a la luz.

A continuación, un rayo de luz azul, enviado dentro del cerebro a través de fibra óptica, permite activar o desactivar esas neuronas. Con todo, queda aún por probar que esta inversión de emociones asociadas a un recuerdo funcione de igual manera en los seres humanos que en los ratones.

Richard Morris, experto en memoria de la Universidad de Edimburgo, sostiene que la validez del estudio tiene otra faceta:

Pero estos resultados nos ayudarán a comprender la proporción de células implicadas cuando tienes que cambiar un recuerdo negativo en uno positivo, ¿estamos hablando de cambiar el 50% de las células de la amígdala cerebral, solo el 1%, o incluso menos?

Vía | BBC
Imagen | Functional Neurogenesis6330367260_a27b40e079_o.jpg

Publicada el 3 September 2014 | Wed, 03 Sep 2014 22:14:15 +0200

Libre albedrío... ¿libre?

wolbachia.jpg Cuando tenemos pensamientos o tomamos decisiones siempre pensamos que lo hacemos con total y libre albedrío. ¿Seguro? Para empezar, los magos conocen técnicas por las que pueden convencernos de que hemos escogido, por ejemplo, una carta cuando realmente han sido ellos quienes nos han condicionado para que escojamos la que ellos quieren. ¿Sería esto libre albedrío? Tanto si es como así como si no lo es, no es de este tipo de decisiones de las que os quiero hablar.

Resulta que es posible que virus, bacterias y protozoos pueden manipular el comportamiento y desarrollo de algunos otros animales o insectos sin ser detectados.

Por ejemplo, las hormigas carpinteras son víctimas de un hongo debido al cual sufren convulsiones cayendo de los árboles. Pasados unos días la hormiga se aferra al dorso de una hoja clavando las mandíbulas en ella. La pobre hormiga no puede liberarse de la hoja incluso después de morir, con lo que el hongo aprovecha el cuerpo de la misma para crecer y liberar sus esporas. Hay cuatro especies de hongos adaptados a cada especie de hormiga. Hay ciertos gusanos a los que les gusta chapotear en los intestinos de las aves. Cuando son expulsados en las deposiciones se retuercen hasta acabar siendo introducidos en hormigas, que se tornan rojas como cerezas y toman la apariencia de bayas deliciosas para que las aves vuelvan a ingerirlos, y así los gusanos vuelven a chapotear de nuevo en los intestinos de las aves.

Y luego está la bacteria Wolbachia que infecta a avispas, mosquitos, mariposas, moscas y escarabajos. Sólo puede reproducirse en los huevos de la hembra, así que, como un Herodes de la Biblia, mata a todos los niños que encuentra liberando unas toxinas genéticamente producidas contra los machos. Hay casos en los que incluso manipula los genes que determinan el sexo de los insectos, convirtiendo las larvas de machos en hembras.

Sin embargo, ¿es posible que un ataque de estos vaya al cerebro y nos obligue a cambiar el comportamiento sin que ni siquiera nos demos cuenta de ello? Pues sí: el Toxoplasma gondii es un protozoo unicelular que posee casi 8000 genes. Originariamente estaba asociado a los felinos, pero también se ha adaptado a los murciélagos, ballenas, elefantes, etc.

Entran en sus presas a través de las heces que los contienen o cuando una animal se come a otro que está infectado. Cuando este protozoo invade un mamífero va hacia el cerebro, a la zona de la amígdala, donde forma unos quistes diminutos. Y es en la amígdala donde tenemos el procesamiento de las emociones, placer, ansiedad, etc. Incluso puede alterar el olfato de su presa.

Los roedores que son criados en el laboratorio corren a esconderse en un agujero sólo con oler la orina del gato. Es un miedo instintivo que tienen grabado en sus genes. Pero las ratas expuestas al toxoplasma siguen teniendo miedo al olor de la orina de otros muchos depredadores, excepto la de los gatos. En el resto de sus costumbres y comportamientos es perfectamente normal. En cuanto esos ratones huelen la orina de gato les late la amígdala como si estuvieran delante de una hembra en celo, incluso se les hinchan los testículos.

El Toxoplasma puede clonarse a sí mismo dividiéndose en dos, pero también puede reproducirse sexualmente sólo en el intestino de los gatos y eso es precisamente lo que buscan. La orina del gato les da esta oportunidad, y así los gatos van a cazar a las ratas y comérselas, de manera que el Toxoplasma vuelve al intestino de los felinos.

¿Cómo es posible que puedan hacer una cosa así? Los científicos han descubierto que dos de los ocho mil genes ayudan a sintetizar la dopamina, la que a su vez, ayuda a activar los circuitos de gratificación del cerebro.

Y está muy bien que afecte a roedores pero, ¿puede afectarnos a nosotros? Sólo diré que hay gente que tiene muchos gatos en casa y no notan el olor de su orina. Algunos incluso, admiten que les gusta (no sin cierta vergüenza). Y un caso que se conoce de lo que se podría llamar "adicción" a los gatos es Jack y Donna Wright que constan en el Libro Guinness de los Records con nada menos que 689. ¿Podría el Toxoplasma haber afectado estos cerebros? Por lo menos, no podemos descartar que nuestro libre albedrío podría no ser tan libre como pensamos.

Fuentes:

Sam Kean, El pulgar del violonista.

Wikipedia

Foto:

Wikipedia, Scott O'Neill

Publicada el 31 August 2014 | Sun, 31 Aug 2014 13:01:27 +0200

La muerte que nos aguarda en la Gran Barrera de Coral

1024px-coral_outcrop_flynn_reef.jpgLa Gran Barrera de Coral es uno de los lugares más fascinantes del mundo. Si viajáis a Australia y no os acercáis hasta allí, estaréis desperdiciando una gran oportunidad para conocer un ecosistema complejo y bello que se extiende sobre unos 2600 kilómetros de longitud. Si sois aficionados al submarinismo, es el mejor lugar para practicarlo y sentirse como en otro planeta. Y, si todavía tenéis reservas, aquí tenéis Diez poderosos motivos para visitarlo.

Con todo, la Gran Barrera de Coral también tiene una cara funesta y peligrosa. A continuación vamos a descubrir algunas de las criaturas que os pueden obligar a lanzar alaridos llenos de burbujas o directamente os proporcionarán la muerte.

Serpiente marina

1024px-laticauda_colubrina_lembeh2.jpgOs presentamos la serpiente marina listada o krait marino (Laticauda colubrina). Pertenece a la familia de las cobras, pero se encuentra en las profundidades de los arrecifes australianos. Tal y como lo relata Isidro Merino en su libro 1000 maneras estúpidas de morir por culpa de un animal:

es dócil y tranquilo, pero pone muy nerviosos a los buceadores cuando sale a curiosear y se les acerca para restregarse contra sus trajes de neopreno como si fuese un gatito. Es tan pacífico que hasta se deja tocar; pero, si huyes o haces algún movimiento brusco, puede asustarse y picarte. Su veneno, formado por una mezcla de neurotoxinas y miotoxinas, es diez veces más potente que el de la temible mamba negra.

Pulpo de anillos azules

blue-ringed-octopus.jpgEl pulpo de anillos azules (Hapalochlaena), aunque parece un bicho inofensivo, en su saliva tiene un neurotóxico que impide que los músculos y los nervios se comuniquen. Provoca la muerte por para respiratoria tras el primer contacto con ella.

Pez piedra

1024px-stone_fish_at_aqwa_smc2006.jpgEl pez piedra (synanceia horrida) parece una inofensiva piedra, pero estamos ante el pez más venenoso del mundo. Precisamente porque parece una piedra podemos pisarlo inadvertidamente.

Sus espinas pueden atravesar hasta nuestra aleta de buceo, y su veneno nos matará en apenas dos horas. Antes de morir, sin embargo, sabremos en nuestras propias carnes lo que es el sufrimiento extremo.

una sola espina produce un dolor tan agónico y lacerante, que algunos picados enloquecen y muerden a quienes intentan ayudarlos; o, como explica Roger Caras en Dangerous to man, llegan a amputarse el miembro o a meterlo en el fuego.

Medusa cofre

medusa-cofre-1.jpgLa medusa cofre es el animal más letal de su especie. Bill Bryson, en su libro En las antípodas, narra esta anécdota para que nos hagamos una idea de lo que es capaz de perpetrar esta delicada bolsita transparente:

En 1992, un joven de Cairns, ignorando todas las advertencias, se fue a nadar en aguas del Pacífico a un lugar llamado Holloway Beach. Se bañó y zambulló, riéndose de sus amigos de la playa por su prudente cobardía, y de repente se puso a gritar con un sonido inhumano. Dicen que no hay dolor comparable. El joven se arrastró fuera del agua, cubierto de rayas como latigazos donde los tentátuclos de la medusa lo habían rozado, y sufrió un ataque de temblores. Poco después llegó la ambulancia, lo llenaron de morfina y se lo llevaron para atenderlo. Y esto es lo peor: incluso inconsciente y sedado no paraba de gritar.

Como bonus track, aquí podéis leer la historia del pez raya y su ataque de azar.

Fotos | Toby Hudson | Jens Petersen | AQWA SMC2006

Publicada el 28 August 2014 | Thu, 28 Aug 2014 00:20:50 +0200

Vida microbiana a 800 metros de profundidad bajo el hielo antártico

Hace unos días explorábamos algunos ejemplos de extremófilos, microorganismos que vive en condiciones extremas. Un nuevo hallazgo de un equipo de investigadores estadounidenses se debe incluir en la lista: ejemplos de vida microbiana a 800 metros de profundidad en la Antártida, en el lago subglacial Whillans, sin luz y a temperaturas por debajo de los 0º. Concretamente al menos 3.931 especies o grupos de especies de microorganismos.

Tal y como han publicado en el estudio de Nature que referencia el hallazgo, parece que estos organismos obtienen los nutrientes de la fusión del hielo, la roca y otros sedimentos. El vídeo muestra los trabajos desarrollados a través del proyecto WISSARD (Whillans Ice Stream Subglacial Access Research Drilling), el proyecto a través del cual se ha realizado el hallazgo y que está financiado por la National Science Foundation.

Vía | Sinc

Publicada el 24 August 2014 | Sun, 24 Aug 2014 08:54:24 +0200

Éstas son las criaturas más blancas de la naturaleza

estos-escarabajos-son-los-seres-mas-blancos-de-la-naturaleza_image_380.jpgTan blancas que parecen manchas de tipex. Más blancas que cualquier otra cosa que produzca la naturaleza. Tan blancas que ni siquiera la tecnología actual es capaz de crear algo tan delgado y blanco. Estas criaturas son los coleópteros Cyphochilus y Lepidiota estigma, que logran su extraordinaria coloración gracias a la geometría de una red de moléculas de quitina muy densa y compleja.

En términos físicos, se traduce en que son capaces de dispersar la luz más eficientemente que cualquier otro tejido biológico conocido. Los resultados de su estudio se publican en la revista Scientific Reports gracias a un equipo de Universidad de Cambridge (Reino Unido) y el Laboratorio Europeo de Espectroscopia no lineal en Italia.

Estas peculiares propiedades podrían tener aplicaciones en el diseño de materiales, como papel, plástico y pinturas más blancos con menos cantidad de material. Según Silvia Vignolini, del Laboratorio Cavendish en Cambridge, desde donde ha dirigido la investigación:

Con la tecnología actual, nadie es capaz de producir un recubrimiento tan blanco en el de la capa tan delgada de estos escarabajos. Con el fin de sobrevivir, necesitan optimizar su respuesta óptica, pero a la vez deben utilizar tan poco material como sea posible para ahorrar energía y poder volar. Curiosamente, lo consiguen mediante la quitina, que tiene un índice de refracción relativamente bajo. Hemos aprendido dos lecciones de estos escarabajos. Por un lado, ahora sabemos cómo mejorar la dispersión en una estructura al variar su geometría. Por otro lado, nos hemos dado cuenta de que no hace falta añadir partículas blanqueantes en la pintura para lograr un recubrimiento ultrablanco.

Vía | Sinc

Imagen | Lorenzo Cortese y Silvia Vignolini

Publicada el 20 August 2014 | Wed, 20 Aug 2014 02:49:12 +0200

Ocho lugares donde podemos encontrar extremófilos

1024px-grand_prismatic_spring.jpgCon todo, no es necesario irse a otros planetas para descubrir formas de vida que parecen violar todo lo que sabemos sobre la vida, hasta el punto de que parecen seres extraterrestres: aquí, en la Tierra, tenemos ya algunos ejemplos.

Son los extremófilos, microorganismo que vive en condiciones extremas. Tan extremas como los ocho lugares que vienen a continuación:

1. Cherbóbil

anisakis.jpgDespués del desastre nuclear de Chernóbil, de 1986, la región se ha convertido en uno de los lugares más inclementes para la vida. Sin embargo, podemos encontrar especies que se adaptan a las duras condiciones de radioactividad, como el gusano Anisakis simplex.

2. Mar Muerto

La sal no se lleva bien con la vida, al menos en grandes cantidades. Por eso el mar Muerto, un lago salado situado a 416,5 m bajo el nivel del mar entre Israel, Cisjordania y Jordania, se llama así, porque tiene una gran concentración de sal en sus aguas, lo que elimina todo rastro de vida. Bueno, todo rastro, no, porque hospedan bacterias como la Chromohalobacter beijerinckii.

3. Desierto

Bacterias y microorganismos, como los tardígrados, pueden sobrevivir en ambientes muy áridos y sin agua durante casi una década. En ese sentido, el lugar más árido que se conoce es el desierto de Atacama, en Chile: un año registró 0 litros por metro cuadrado. Técnicamente, un desierto es un lugar donde las precipitaciones anuales son inferiores a 254 milímetros, y en el Sáhara solo llueve una media de 25; pues en Atacama solo llueve 0,1 milímetros de media: 250 veces más árido que el Sáhara.

4. Cuevas oscuras

En las cuevas donde nunca penetra la luz del sol viven escarabajos, como el Aphaenops tellkamp o escarabajo de la cueva.

5. Dentro de rocas

A tres kilómetros bajo la superficie de la Tierra habitan amebas y algunas bacterias resistentes que viven dentro de las rocas. Se llaman, por ello, endolíticas.

6. Volcanes

800px-micronesian_megapode_7(megapodius_laperouse).jpgLos volcanes, a pesar de ser tan destructivos, pueden albergar vida. Por ejemplo, si visitáis volcanes en Micronesia os podéis tomar con el pájaro megapodius Laperouse, la talégala de las Marianas, que coloca sus huevos en las cenizas calientes de los volcanes para incubarlos. En lugares como la cueva de Kauai, hay canales horadados por la lava volcánica en los que viven ciempiés y arañas, como la araña lobo (Adelocosa anops).

7. Fuentes hidrotermales

crysomallon_squamiferum.jpgRespiraderos submarinos con temperaturas de hasta 400 ºC son el hábitat de bacterias, gusanos de tubo y del Crysomallon squamiferum, un caracol con cáscara de hierro: la parte externa está compuesta por partículas de sulfuro de hierro, la del medio es de material orgánico y la más interna es una capa calcificada. El robusto caparazón del 'Crysomallon squamiferum' podría inspirar nuevos materiales para los blindajes militares, según un estudio publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences.

8. Bajo cero

El frío también resulta poco apropiado para la vida, y sin embargo, si echamos a pasear por el hielo antártico, y practicamos un agujero de nada meno que 183 metros de profundidad, podemos encontrarnos con un 'Lyssianasid amphipod', una criatura parecida a un camarón o gamba. Un lugar que, hasta este hallazgo, se creía imposible para la vida. De hecho, algunas arqueas y bacterias muy resistentes, como la Cytophaga-Flavobacterium-Bacteroides, pueden sobrevivir en agua salada a -20 ºC.

Foto | Jim Peaco, National Park Service (Dominio público) | Anilocra

Publicada el 12 August 2014 | Tue, 12 Aug 2014 08:04:00 +0200

Creando vida como si estuvieras escribiendo código de software

A principios de la década del año 2000, el biólogo Drew Endy se preguntó por qué la innovación genética no podría parecerse a un juego, a un rompecabezas, a una especie de Tetris en el que todos pudieran participar de forma fácil a fin de crear vida como si estuvieras escribiendo un código de software de ACTG (el acrónimo para los cuatro tipos de bases nitrogenadas que se encuentran en la molécula del ADN: adenina (A), citosina (C), guanina (G) y timina (T)).

Endy, ya en el MIT, se alió con otras personas que tenían su misma visión de las cosas, como Gerald Sussman, Randy Rettberg y Tom Knight. Todos juntos, poco después, crearon el certamen Internacional Genetically Engineered Machine iGEM: un concurso de biología sintética dirigido a estudiantes de instituto y universidad.

El funcionamiento del premio lo explica en estos términos Paul H. Diamandis en su libro Abundancia:

Su objetivo era crear sistemas biológicos simples a partir de piezas estandarizadas e intercambiables (esencialmente secuencias de ADN con estructuras y funciones claramente definidas) y después hacerlas funcionar dentro de células vivas. Estas piezas estandarizadas, conocidas técnicamente como BioBricks, podían ser tomadas de una base de datos abiertas y accesible a cualquier curioso.

Lo que se pidió en esa primera edición del premio a cinco equipos diferentes es que diseñaran una versión de la bacteria E. Coli que tuviera un resplandor verde fluorescente. Y algunos grupos tuvieron éxito. Se realizaron más equipos, más objetivos (como una vacuna diseñada contra la bacteria responsable de la mayoría de úlceras de estómago).

En 2004, iGEM tuvo cinco equipos que mandaron cincuenta BioBricks potenciales. Dos años después, eran 32 equipos y 724 piezas. En 2010 había llegado hasta 130 equipos que enviaron 1.863 piezas (y la base de datos de BioBrick tiene más de 5.000 componentes.

Bacterias que detectan arsénico en agua, sangre artificial, pantallas LCD compuestas de levaduras, o combustibles de origen microbiano son algunos de los temas que se han desarrollado en previas ediciones del concurso. Una revolución biotecnológica que propicia la dinámica del concurso y los diferentes trofeos que se pueden obtener.

Imagen | dullhunk4422952742_8d6f0d99f4_o.jpg

Publicada el 9 August 2014 | Sat, 09 Aug 2014 07:39:18 +0200