NOTICIAS de BIOLOGIA y GENETICA


Toda la actualidad en ciencias biológicas y genética.

Cuando los cachalotes duermen

Posee el cerebro más grande que cualquier otro animal existente. Un macho puede crecer hasta 20,5 metros de largo. Y, además, es responsable de de dar luz a la humanidad hace casi tres siglos, tal y como os expliqué en Los misterios del espermaceti o esa sustancia blanca y espesa que no se sabe para qué sirve. Estamos hablando del cachalote. Unas criaturas capaces de sumergirse a 3 kilómetros de profundidad.

Pero una de las cosas más llamativas del cachalote es su forma de dormir. Si lo anteriormente expuesto os ha parecido la descripción de una criatura alienígena, verlos dormir lo confirma. Pero para eso no hay palabras más elocuentes que las imágenes que encabezan esta entrada. Dadle al play y dejaos seducir por el universo de los cachalotes.

Vía | Abadía Digital

Publicada el 24 October 2014 | Fri, 24 Oct 2014 09:19:37 +0200

Si no eres alto ni destacas físicamente puedes tener más sexo que los demás

Todos tenemos la percepción de que tener un buen físico no es tan importante para el éxito social y afectivo si eres hombre que si eres mujer. Lo que resulta de todo punto paradójico es que los hombres bajitos y con un cuerpo que dista de ser el de Adonis tienen más encuentros sexuales que los altos y delgados, lo que aún le resta mucha mayor importancia al físico masculino frente al femenino.

Es al menos lo que sugiere un estudio realizado por investigadores húngaros y publicado en la revista The Journal of Sexual Medicine.

Los voluntarios que participaron en el estudio (531 participantes heterosexuales con edades comprendidas entre los 20 y los 54 años) fueron medidos en cuanto a su altura, su peso, el índice de masa corporal (IMC) y la circunferencia de la cintura. Tras superar una encuesta acerca de sus relaciones sexuales, ingesta de medicamentos, hábitos de vida y demás, la estadística arrojó lo siguiente: en promedio, los hombres tenían relaciones sexuales dos veces y media por semana, siendo los de 25-29 años los que con más frecuencia las tenían, con tres veces por semana.

Los que tenían más encuentros sexuales eran los que medían menos de 1.75 m, pesar menos de 78 kilogramos y con una circunferencia de cintura normal.

La conclusión es que ninguna de las medidas del cuerpo fue asociada a la cantidad de actividad sexual entre los hombres. Esto parece ir en contra de todo lo que hemos (tal vez inconscientemente) aprendido acerca de la estatura y los hombres: que la altura es un indicador genético de la condición física y, por lo tanto, del atractivo. Aunque también podríamos concluir, entre nosotros, que quizá los hombres mienten más que hablan a la hora de reflejar el número de sus encuentros sexuales.

El estudio, sin embargo, los bajitos pueden intentar reafirmar su virilidad a través de diferentes medios, como la adquisición de ropa cara y coches llamativos, y otros rasgos que describan un estatus elevado.

Vía | Details
Imagen | Sidewalks TV10398167806_e0e48b5074_o.jpg

Publicada el 4 October 2014 | Sat, 04 Oct 2014 13:01:56 +0200

Se observan en tiempo real a chimpancés enseñándose a usar herramientas

Por primera vez, y en tiempo real, se ha observado cómo aprenden un nuevo comportamiento natural los chimpancés dentro de una comunidad salvaje. El hallazgo ha sido posible gracias a investigadores de las universidades de Saint Andrews (Escocia), Neuchâtel (Suiza), Anglia Ruskin (Reino Unido) y Quebec (Canadá). El estudio ha sido publicado en la revista PLoS Biology.

En particular, las observaciones se centraron en la propagación de dos conductas novedosas de uso de herramientas entre la comunidad de chimpancés Sonso, que viven en el bosque Budongo de Uganda. Así pues, se logró registrar cómo los chimpancés usaban esponjas fabricadas con hojas para beber, de la que se derivaron dos variantes: una esponja de musgo y una esponja de hojas reutilizada. En el vídeo que encabeza el post podéis verlos en acción.

Vía | Sinc

Publicada el 3 October 2014 | Fri, 03 Oct 2014 09:31:50 +0200

¿Se puede comer hasta reventar (literalmente)?

Una de las escenas que más se ha grabado a fuego entre los cinéfilos es aquélla en la que un tipo se sienta en un restaurante, empieza a comer platos diversos en cantidades patagruélicas, mientras su panza no para de hincharse cual globo aerostático, hasta que, justo antes de que el tipo adquiera hechuras de Gozilla, bang, el estómago explota lanzando todos los restos a medio digerir por el ámbito del restaurante.

La escena de marras la podéis contemplar en “El sentido de la vida”, de Monty Python. Pero ¿estamos únicamente ante una ficción? ¿Sería posible comer tal cantidad de comida, al estilo Man VS Food, que nuestra barriga explotase?

Tragar hasta morir

Llenar el estómago hasta reventarlo es un acto casi imposible debido a una serie de reflejos de autoprotección. Cuando el estómago se expande hasta cierto límite, los receptores de expansión de la pared del estómago le mandan una señal al cerebro, quien a su vez determina que ya ha llegado el momento de rendirse. Dolor, náusea, pedos. Todo nos obliga a frenar.

Sin embargo, ¿y si pudiéramos ir más allá? En el libro Glup, de Mary Roach, se describe el caso del señor L, un conductor de carruajes de Estocolmo cincuenta y dos años que el 22 de abril de 1891 se tragó todo el bote de píldoras de opio que le habían recetado. El casero de L. Fue el encargado de llevarlo al hospital, donde la practicaron un lavado de estómago que consistía en llenar su estómago varias veces en rápida sucesión.

La cuestión es que el opio seguramente interfirió en el proceso vomitar para evitar el llaenado completo del estómago. El informe médico describía diez heridas paralelas por ruptura del estómago de L.

En realmente muy pocas ocasiones, el estómago de un humano consciente revienta. En 1929, la revista Annals of Surgery publicó un análisis de los casos de ruptura espontánea de estómagos que reventaron sin un impacto directo o una debilidad subyacente. Es el análisis de catorce personas que lograron comer hasta matarse a pesar de los sistemas de desagüe de emergencia del cuerpo. El elemento más peligroso de los estómagos de estas personas a menudo fue el último en entrar: el bicarbonato de soda (también llamado simplemente bicarbonato, y el ingrediente principal del Alka Seltzer). El bicarbonato de soda alivia de dos modos: neutraliza el ácido del estómago y crea gas, lo que obliga a eructar. En muy pocas ocasiones, el gas que infla el estómago procede de una comida o una bebida que se fermenta de forma rápida. La lista de los Annals incluye a un hombre que murió por ingerir “cerveza poco fermentada llena de levadura”, y dos muertes por sauerkraut.

Supercomedores

takeru_kobayashi.jpgImaginad un estómago reventado en cuyo anterior se albergan casi diez kg de comida: 1 kg de riñones, 1,2 kg de hígado, 0,5 kg de filete, dos huevos, 0,5 kg de queso, 200 g de champiñones, 1 kg de zanahorias, una coliflor, dos rebanadas grandes de pan, diez melocotones, cuatro peras, dos manzanas, cuatro plátanos, 0,5 kg de ciruelas y 0,5 kg de uvas, además de dos vasos de leche. Eso es todo lo que se encontró el personal de urgencias del Royal Liverpool Hospital a las cuatro de la madrugada de un día sin especificar de 1984. Era el caso de una mujer bulímica y en tu interior había albergado el equivalente a trillizos en forma de comida.

Pero no es el caso más exagerado. Gana Takeru Kobayashi que comió 9 kg de sesos de vaca en una competición en solo 15 minutos. ¿Estos comedores prodigiosos sobreviven a semejantes sesiones porque tienen un tiempo de vaciado gástrico más veloz del habitual?

Es decir, que era posible que sus estómagos hicieran sitio tirando comida por la puerta trasera hacia el intestino delgado. Resultó que era lo contrario. Después de dos horas, el estómago de Eater X tan sólo había vaciado una cuarta parte de lo que había comido, mientras que el estómago del sujeto de control, más parecido a un estómago normal, ya había vaciado tres cuartas partes.

Los estómagos de los supercomedores se dilatan más. La genética, pues, es importante. Pero la práctica y el entrenamientos diarios también resulta importante. Muchos de ellos entrenan bebiendo grandes cantidades de agua para acostumbrarse a la sensación de tener el estómago lleno. Y para no terminar como el personaje de la película de Monty Python.

Publicada el 29 September 2014 | Mon, 29 Sep 2014 11:44:57 +0200

Se descubre un animal marino con forma de hongo que resulta inclasificable

640px-dendrogramma_enigmatica_sp._nov.,_holotype.jpgAfortunadamente, ya aparecen algunos zoológicos donde los animales no son de verdad, a la vez que en otros países hay animales tan sagrados que hasta sus excrementos se usan para toda clase de cosas. Pero este recién descubierto animal marino estará en un lugar destacado en los mueos de historial natural. El problema es que no sabremos aún en qué demarcación del museo deberíamos situarlo.

Descubierto en 1986 por un equipo de científicos de la Universidad de Copenhague frente a las costas de Australia, a 400-1000 metros de profundidad, en el talud continental oriental del estrecho de Bass, este animal marino con forma de hongo de tamaño minúsculo no puede ser clasificado dentro de la tabla de especies, en ninguna de las subdivisiones conocidas del reino animal, si bien presentan afinidades probables con los cnidarios y con los ctenóforos.

En el trabajo, que ha sido publicado en la revista Plos One, el coautor del estudio, Jorgen Olesen, señala que “descubrir algo así es extremadamente raro, quizás sólo ha pasado cuatro veces en los últimos 100 años”. Con todo, en principio, han sido descritas como dos especies animales nuevas bautizadas como: Dendrogramma enigmatica y Dendrogramma discoides.

Es un organismo multicelular asimétrico, con una capa densa de material gelatinoso entre la piel exterior y las capas de células internas del estómago. Apenas miden unos milímetros.

Vía | La Vanguardia

Publicada el 14 September 2014 | Sun, 14 Sep 2014 12:00:09 +0200

Hormigas: los genios de la comunicación química

800px-bullant_head_detail.jpgHace más de cien millones de años apareció la casta de hormigas obreras sin alas. Al no poder volar, su forma de llegar a lugares lejanos en busca de alimento se volvió más problemático.

Ello propició que dependieran mucho más de las sustancias químicas para todo tipo de comunicación, reduciendo el uso de señales táctiles y exhibiciones motrices. Lo que acabó convirtiendo a las hormigas en los genios de la comunicación química de la naturaleza.

Los compuestos que usan como señales son las feromonas, que producen a través de glándulas exocrinas. En función de las distintas proporciones de feromonas procedentes de varias glándulas, estas señales químicas tienen distintos significados, así como el contexto donde se libera la feromona.

Simultáneamente, se han añadido señales táctiles y vibratorias. Hasta el punto de que las señales químicas se han convertido en una suerte de alfabeto. Los entomólogos reconocen al menos 12 categorías funcionales para comunicarse, casi todas de naturaleza química, tal y como explica Edward O. Wilson en Superorganismo:

800px-meat_eater_ant_nest_swarming02.jpg

  1. Alarma: en respuesta a una invasión de enemigos o cuando se produce una grieta en la pared del nido.
  2. Atracción: para congregar a los individuos.
  3. Reclutamiento: para buscar alimento, conseguir nuevos lugares para hacer nido y enfrentar a los enemigos.
  4. Acicalamiento: incluye la asistencia durante las mudas y el cuidado de la nidada.
  5. Trofalaxia: intercambio entre individuos en el que uno de ellos proporciona al otro líquidos orales, anales o de otra índole. El intercambio por lo general se realiza con fines alimenticios pero a menudo sirve para compartir feromonas.
  6. Intercambio de partículas de alimento sólido.
  7. Efecto grupal: facilitación o inhibición colectiva de una actividad determinada.
  8. Reconocimiento de los compañeros del nido y de las distintas castas existentes en él.
  9. Determinación de las castas.
  10. Control de los individuos reproductores que compiten entre sí.
  11. Señalización del territorio y del área de campeo y orientación en su interior.
  12. Comunicación sexual.
Si se suman todas las glándulas exocrinas halladas en la totalidad de las especies de hormigas conocidas se llega a un total de cuarenta, cifra que aumenta día a día. La gran mayoría de las glándulas producen feromonas. Se sabe que las especies de hormigas mejor estudiadas emplean por lo menos entre diez y veinte tipos de señales, la mayoría de las cuales son mezclas e feromonas acompañadas a veces por un número más reducido de estímulos táctiles o vibratorios. Es probable que el número de feromonas aumente a medida que se desarrollen las técnicas de bioensayos y de identificación de sustancias químicas.

La naturaleza de las feromonas varía mucho de una especie a otra porque se fueron desarrollando durante la evolución casi al azar, cubriendo un espectro amplio de alcoholes, aldehídos, cetonas alifácticas y cíclicas, ésteres, hidrocarburos, compuestos nitrogenados heterocíclicos, compuestos del azufre, terpenoides e incluso ácido fórmico, que también se usa como veneno.

Fotos | Wikipedia

Publicada el 12 September 2014 | Fri, 12 Sep 2014 21:23:56 +0200

¿Qué características tiene un superorganismo?

1024px-camponotus_sp._ant.jpgEn la Tierra encontramos diversos superorganismos, colonias de animales que tienen muchos de los atributos de un organismo pero que están situadas un paso más allá en la jerarquía de la organización biológica.

Los superorganismos son conjuntos de animales que operan de una manera tan estrecha y armónica que, en conjunto, se comportan como si fueran una sola criatura.

La mayoría de los superorganismos los conforman insectos sociales como las abejas, las hormigas o las termes que viven en colonias. Estos insectos sociales, además, son los artrópodos más abundantes de la Tierra: si bien solo representan el 2% de las 900.000 especies de insectos que se conocen, es probable que constituyan más del 50 % de la biomasa.

Tal y como lo explica el célebre entomólogo Edward O. Wilson en su libro Superorganismo:

En una zona de la pluviselva amazónica cercana a Manaos en la que se efectuó una medición concreta se determinó que los insectos sociales constituían el 80 % de la biomasa animal total de esa muestra y la masa de hormigas cuadriplicaba la de los mamíferos, las aves, los reptiles y los anfibios en conjunto. Los insectos sociales predominan en todos los niveles de todos los bosques del mundo excepto en los más fríos y húmedos. En una muestra tomada de la cubierta arbórea de la pluviselva peruana las hormigas constituían el 69 % de todos los insectos.

Hay tal cantidad de hormigas, de hecho, que si comparamos la biomasa de los seres humanos (unos 6.600 millones de personas) y la biomasa de las hormigas (entre 1.000 y 10.000 billones de individuos), teniendo en cuenta que cada ser humano pesa de promedio uno o dos millones de veces más que una hormiga: hormigas y seres humanos tienen la misma biomasa.

Rasgos de un superorganismo

640px-termite_cathedral_dsc03570.jpgSegún William Morton Wheeler, autor del ensayo clásico de 1911 The ant-colony as an organism, una colonia tiene los siguientes rasgos característicos de un organismo:

  • Se comporta como una unidad.
  • Exhibe caracteres propios en su comportamiento, tamaño y estructura.
  • Experimenta un ciclo de crecimiento y reproducción claramente adaptativo.
  • Se diferencia en dos categorías: el germoplasma (reinas y machos) y el soma (obreras).
Vemos así que la colonia o sociedad de insectos puede considerarse un súper-organismo y, por ende, una totalidad viviente consagrada a preservar su cambiante equilibrio y su integridad.

Foto | Wikimedia

Publicada el 9 September 2014 | Tue, 09 Sep 2014 08:43:51 +0200

¿Tienes recuerdos malos? Se logra transformarlos en buenos (al menos en ratones)

Imaginad el alterar las emociones (positivas o negativas) asociadas a los recuerdos sin el uso de sustancias químicas. Es lo que han conseguido en ratones equipo de investigadores del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT). Y su estudio ha sido publicado en la revista Nature.

Para conseguirlo, los investigadores se valieron de haces de láser con los que estimularon ciertos circuitos neuronales del hipocampo (donde se almacena información contextual de la memoria) y la amígdala (donde se codifican los sentimientos asociados a esa información).

Forjando situaciones de miedo en los ratones, el láser consiguió que las emociones asociadas a ese recuerdo negativo fueran positivas. Y también lograron justo lo contrario. Según Susumu Tonegawa, líder del estudio, esta técnica podría aplicarse en un futuro para el tratamiento en humanos con problemas psicológicos como el estrés postraumático o la depresión:

Sabemos que las dos regiones, el hipocampo y la amígdala, están conectadas. Lo que hemos descubierto es que podemos cambiar las asociaciones que unen la memoria contextual con sus correspondientes emociones, de negativo a positivo y a la inversa.

La nueva tecnología de control del cerebro a través de la luz se denomina "optogenética" que, en esencia, funcioa así: se instala una especie de interruptor en algunas neuronas a través de genes que hacen a las células sensibles a la luz.

A continuación, un rayo de luz azul, enviado dentro del cerebro a través de fibra óptica, permite activar o desactivar esas neuronas. Con todo, queda aún por probar que esta inversión de emociones asociadas a un recuerdo funcione de igual manera en los seres humanos que en los ratones.

Richard Morris, experto en memoria de la Universidad de Edimburgo, sostiene que la validez del estudio tiene otra faceta:

Pero estos resultados nos ayudarán a comprender la proporción de células implicadas cuando tienes que cambiar un recuerdo negativo en uno positivo, ¿estamos hablando de cambiar el 50% de las células de la amígdala cerebral, solo el 1%, o incluso menos?

Vía | BBC
Imagen | Functional Neurogenesis6330367260_a27b40e079_o.jpg

Publicada el 3 September 2014 | Wed, 03 Sep 2014 22:14:15 +0200

Libre albedrío... ¿libre?

wolbachia.jpg Cuando tenemos pensamientos o tomamos decisiones siempre pensamos que lo hacemos con total y libre albedrío. ¿Seguro? Para empezar, los magos conocen técnicas por las que pueden convencernos de que hemos escogido, por ejemplo, una carta cuando realmente han sido ellos quienes nos han condicionado para que escojamos la que ellos quieren. ¿Sería esto libre albedrío? Tanto si es como así como si no lo es, no es de este tipo de decisiones de las que os quiero hablar.

Resulta que es posible que virus, bacterias y protozoos pueden manipular el comportamiento y desarrollo de algunos otros animales o insectos sin ser detectados.

Por ejemplo, las hormigas carpinteras son víctimas de un hongo debido al cual sufren convulsiones cayendo de los árboles. Pasados unos días la hormiga se aferra al dorso de una hoja clavando las mandíbulas en ella. La pobre hormiga no puede liberarse de la hoja incluso después de morir, con lo que el hongo aprovecha el cuerpo de la misma para crecer y liberar sus esporas. Hay cuatro especies de hongos adaptados a cada especie de hormiga. Hay ciertos gusanos a los que les gusta chapotear en los intestinos de las aves. Cuando son expulsados en las deposiciones se retuercen hasta acabar siendo introducidos en hormigas, que se tornan rojas como cerezas y toman la apariencia de bayas deliciosas para que las aves vuelvan a ingerirlos, y así los gusanos vuelven a chapotear de nuevo en los intestinos de las aves.

Y luego está la bacteria Wolbachia que infecta a avispas, mosquitos, mariposas, moscas y escarabajos. Sólo puede reproducirse en los huevos de la hembra, así que, como un Herodes de la Biblia, mata a todos los niños que encuentra liberando unas toxinas genéticamente producidas contra los machos. Hay casos en los que incluso manipula los genes que determinan el sexo de los insectos, convirtiendo las larvas de machos en hembras.

Sin embargo, ¿es posible que un ataque de estos vaya al cerebro y nos obligue a cambiar el comportamiento sin que ni siquiera nos demos cuenta de ello? Pues sí: el Toxoplasma gondii es un protozoo unicelular que posee casi 8000 genes. Originariamente estaba asociado a los felinos, pero también se ha adaptado a los murciélagos, ballenas, elefantes, etc.

Entran en sus presas a través de las heces que los contienen o cuando una animal se come a otro que está infectado. Cuando este protozoo invade un mamífero va hacia el cerebro, a la zona de la amígdala, donde forma unos quistes diminutos. Y es en la amígdala donde tenemos el procesamiento de las emociones, placer, ansiedad, etc. Incluso puede alterar el olfato de su presa.

Los roedores que son criados en el laboratorio corren a esconderse en un agujero sólo con oler la orina del gato. Es un miedo instintivo que tienen grabado en sus genes. Pero las ratas expuestas al toxoplasma siguen teniendo miedo al olor de la orina de otros muchos depredadores, excepto la de los gatos. En el resto de sus costumbres y comportamientos es perfectamente normal. En cuanto esos ratones huelen la orina de gato les late la amígdala como si estuvieran delante de una hembra en celo, incluso se les hinchan los testículos.

El Toxoplasma puede clonarse a sí mismo dividiéndose en dos, pero también puede reproducirse sexualmente sólo en el intestino de los gatos y eso es precisamente lo que buscan. La orina del gato les da esta oportunidad, y así los gatos van a cazar a las ratas y comérselas, de manera que el Toxoplasma vuelve al intestino de los felinos.

¿Cómo es posible que puedan hacer una cosa así? Los científicos han descubierto que dos de los ocho mil genes ayudan a sintetizar la dopamina, la que a su vez, ayuda a activar los circuitos de gratificación del cerebro.

Y está muy bien que afecte a roedores pero, ¿puede afectarnos a nosotros? Sólo diré que hay gente que tiene muchos gatos en casa y no notan el olor de su orina. Algunos incluso, admiten que les gusta (no sin cierta vergüenza). Y un caso que se conoce de lo que se podría llamar "adicción" a los gatos es Jack y Donna Wright que constan en el Libro Guinness de los Records con nada menos que 689. ¿Podría el Toxoplasma haber afectado estos cerebros? Por lo menos, no podemos descartar que nuestro libre albedrío podría no ser tan libre como pensamos.

Fuentes:

Sam Kean, El pulgar del violonista.

Wikipedia

Foto:

Wikipedia, Scott O'Neill

Publicada el 31 August 2014 | Sun, 31 Aug 2014 13:01:27 +0200

La muerte que nos aguarda en la Gran Barrera de Coral

1024px-coral_outcrop_flynn_reef.jpgLa Gran Barrera de Coral es uno de los lugares más fascinantes del mundo. Si viajáis a Australia y no os acercáis hasta allí, estaréis desperdiciando una gran oportunidad para conocer un ecosistema complejo y bello que se extiende sobre unos 2600 kilómetros de longitud. Si sois aficionados al submarinismo, es el mejor lugar para practicarlo y sentirse como en otro planeta. Y, si todavía tenéis reservas, aquí tenéis Diez poderosos motivos para visitarlo.

Con todo, la Gran Barrera de Coral también tiene una cara funesta y peligrosa. A continuación vamos a descubrir algunas de las criaturas que os pueden obligar a lanzar alaridos llenos de burbujas o directamente os proporcionarán la muerte.

Serpiente marina

1024px-laticauda_colubrina_lembeh2.jpgOs presentamos la serpiente marina listada o krait marino (Laticauda colubrina). Pertenece a la familia de las cobras, pero se encuentra en las profundidades de los arrecifes australianos. Tal y como lo relata Isidro Merino en su libro 1000 maneras estúpidas de morir por culpa de un animal:

es dócil y tranquilo, pero pone muy nerviosos a los buceadores cuando sale a curiosear y se les acerca para restregarse contra sus trajes de neopreno como si fuese un gatito. Es tan pacífico que hasta se deja tocar; pero, si huyes o haces algún movimiento brusco, puede asustarse y picarte. Su veneno, formado por una mezcla de neurotoxinas y miotoxinas, es diez veces más potente que el de la temible mamba negra.

Pulpo de anillos azules

blue-ringed-octopus.jpgEl pulpo de anillos azules (Hapalochlaena), aunque parece un bicho inofensivo, en su saliva tiene un neurotóxico que impide que los músculos y los nervios se comuniquen. Provoca la muerte por para respiratoria tras el primer contacto con ella.

Pez piedra

1024px-stone_fish_at_aqwa_smc2006.jpgEl pez piedra (synanceia horrida) parece una inofensiva piedra, pero estamos ante el pez más venenoso del mundo. Precisamente porque parece una piedra podemos pisarlo inadvertidamente.

Sus espinas pueden atravesar hasta nuestra aleta de buceo, y su veneno nos matará en apenas dos horas. Antes de morir, sin embargo, sabremos en nuestras propias carnes lo que es el sufrimiento extremo.

una sola espina produce un dolor tan agónico y lacerante, que algunos picados enloquecen y muerden a quienes intentan ayudarlos; o, como explica Roger Caras en Dangerous to man, llegan a amputarse el miembro o a meterlo en el fuego.

Medusa cofre

medusa-cofre-1.jpgLa medusa cofre es el animal más letal de su especie. Bill Bryson, en su libro En las antípodas, narra esta anécdota para que nos hagamos una idea de lo que es capaz de perpetrar esta delicada bolsita transparente:

En 1992, un joven de Cairns, ignorando todas las advertencias, se fue a nadar en aguas del Pacífico a un lugar llamado Holloway Beach. Se bañó y zambulló, riéndose de sus amigos de la playa por su prudente cobardía, y de repente se puso a gritar con un sonido inhumano. Dicen que no hay dolor comparable. El joven se arrastró fuera del agua, cubierto de rayas como latigazos donde los tentátuclos de la medusa lo habían rozado, y sufrió un ataque de temblores. Poco después llegó la ambulancia, lo llenaron de morfina y se lo llevaron para atenderlo. Y esto es lo peor: incluso inconsciente y sedado no paraba de gritar.

Como bonus track, aquí podéis leer la historia del pez raya y su ataque de azar.

Fotos | Toby Hudson | Jens Petersen | AQWA SMC2006

Publicada el 28 August 2014 | Thu, 28 Aug 2014 00:20:50 +0200