NOTICIAS de BIOLOGIA y GENETICA


Toda la actualidad en ciencias biológicas y genética.

Moscas que vuelan como aviones de combate

mosca

¿Qué puede tener en común la diminuta mosca de la fruta con los aviones de combate más avanzados del mundo? Mucho más de lo que piensas.

Un grupo de científicos ha realizado un seguimiento de las maniobras aéreas de una especie de mosca diminuta. Los resultados cuentan que el insecto emplea unos rápidos movimientos en el aire para evadir a los depredadores, de la misma forma que un avión de combate elude al enemigo.

El estudio, publicado en la revista Science, documenta la agilidad aérea de moscas de la fruta, así como la capacidad de cambiar la dirección en menos de una centésima de segundo.

Que las moscas sean unas acróbatas en el aire no debe sorprender a nadie que las haya perseguido con un matamoscas en la mano, cualquiera sabe lo escurridizas que son.

Investigadores de la Universidad de Washington han sincronizado tres cámaras de alta velocidad, 7.500 fotogramas por segundo, para conocer los secretos que hacen a las moscas tan difícil de alcanzar. Después de un meticuloso estudio anatómico de la mosca de la fruta (Drosophila hydei), se hizo un continuo seguimiento del vuelo de dicho díptero.

Las moscas producen unas impresionantes respuestas de escape, girando sus cuerpos con la destreza de un avión militar. Durante la ejecución de la vuelta, las moscas demostraron que podían girar más de 90 grados, a veces volando casi boca abajo.

Hemos descubierto que las moscas de la fruta modifican el trazado en menos de una centésima de segundo, 50 veces más rápido que un abrir y cerrar de ojos

Comenta el profesor Michael Dickinson, uno de los investigadores del estudio.

Estas moscas normalmente aletean 200 veces por segundo y, en casi un solo golpe de ala, el animal puede reorientar su cuerpo para generar una fuerza que le aleja del estímulo amenazador y luego continúa acelerándose

Concluye Florian Muijres, el autor principal.

Vía | ABC

Publicada el 19 April 2014 | Sat, 19 Apr 2014 17:44:14 +0000

El primer ejemplo de un animal cuyos individuos presentan los genitales del sexo opuesto se encuentra en Brasil

mEn el interior de cuevas brasileñas, un grupo de investigadores de Japón, Brasil y Suiza ha localizado por primera vez cuatro especies de insectos del género Neotrogla (pertenecientes al orden de los psocópteros o piojos de los libros) en los que se invierten las características sexuales: hembras con una especie de pene (ginosoma) y machos con un órgano sexual arqueado semejante a vagina.

Los detalles del hallazgo de estas criaturas únicas que miden entre 2,7 y 3,7 milímetros ha sido publicado en la revista Current Biology.

Kazunori Yoshizawa, investigador de la Universidad de Hokkaido (Japón) y autor principal del estudio, ha señalado al respecto:

Al tener pene, las hembras de Neotrogla parecen ser masculinas, excepto porque producen óvulos y poseen estructuras relacionadas con la puesta de huevos. Las hembras de este género probablemente son las más masculinas entre todos los animales descubiertos hasta la fecha.

La cópula de estas criaturas dura entre 40 y 70 horas, pues el pene dispone de unas espinas que permiten el anclaje:

Es muy probable que todo el proceso de apareamiento sea controlado activamente por las hembras, mientras que los machos son más bien pasivos. El pene femenino, al tener esta función de anclaje, resulta un dispositivo ideal para controlar la cópula activamente.

Vía | Sinc

Publicada el 17 April 2014 | Thu, 17 Apr 2014 20:04:57 +0000

Los datos más sorprendentes sobre los huesos humanos

fractura óseaUn hueso es un tejido vivo compuesto por largas fibras proteínicas de colágeno entrelazadas con cristales de sales de calcio, jalonado de células vivas y de vasos sanguíneos. Los adultos tienen 206 huesos (los bebés, 270, pues los huesos blandos de los bebés se fusionan). El hueso mas pequeño del cuerpo humano es el Estribo, 2,5 mm, que se encuentra en el oído. El hueso mas largo del cuerpo humano es el fémur, 46 cm.

La osamenta humana está repleta de sorprendentes propiedades, hasta el punto de que supera en algunos aspectos a muchos materiales artificiales. A continuación, algunos de los datos más sorprendentes sobre la estructura ósea.

Huesos de metal

Si nuestros huesos fuesen de metal, seríamos 4 veces más altos y 64 veces más pesados. Y es que, tal y como explica Joel Levy en 100 analogías científicas:

El términos de resistencia a la tracción, el hueso es similar al hierro fundido, pero sólo pesa una tercera parte (…) A pesar de todo, el hueso no está a la altura de los mejores materiales artificiales. Algunas aleaciones de acero tienen una tenacidad (resistencia a la fractura cuando hay una grieta) y una resistencia a la tracción 10 veces mayor.

Con todo, al correr ejercemos sobre los huesos una fuerza equivalente a la de un peso muerto de 270 kg de peso, lo que supone riesgos para la salud, como ya explicamos en Cosas que no te dicen cuando sales a correr.

Huesos de hormigón

lDe hecho, la estructura ósea guarda similitudes con el hormigón armado reforzado con acero: el colágeno es el acero y las sales de calcio, el hormigón.

La resistencia a la compresión del hueso es mayor que la del hormigón armado, y su resistencia a la tracción es casi igual. En cuanto al hormigón sin reforzar, las fuentes no se ponen de acuerdo en cuanto a las cifras: el hueso humano es entre 4 y 40 veces más resistente.

Huesos de titanio

diagramaEl hueso está hecho de un material tan apropiado que un hueso hecho de una aleación de titanio pesaría 1,3 veces más que un hueso real. Eso sí, la resistencia del titanio es cinco veces superior.

El esqueleto humano contiene apenas 1 kilogramo de calcio.

Quitina

Los huesos son tan resistentes que son capaces de soportar el peso del animal terrestre más grande del mundo, el elefante africano, más una cuarta parte extra de su propio peso.
Aunque queda lejos de las propiedades de la quitina, un polisacárido sorprendente. Por eso los insectos la emplean en sus exoesquelos: así, el Onthophagus taurus, una especie de escarabajo pelotero, puede arrastrar 1.141 veces su propio peso corporal.

Fotos | Booyabazooka | LadyofHats | NickGorton
En Xataka Ciencia | La Sima de los Huesos: la mayor acumulación de fósiles humanos del mundo

Publicada el 16 April 2014 | Wed, 16 Apr 2014 17:52:16 +0000

¿Por qué el sabor amargo es tan distinto para la gente?

RoquefortA los niños no les suele gustar el sabor amargo. Cuando somos pequeños, solemos sentir aversión por las anchoas, el Roquefort, el brécol o las aceitunas. Sin embargo, de mayores somos capaces de arrancar placer de sabores que inicialmente nos producían repugnancia.

En ese sentido, el sabor amargo resulta especialmente llamativo. Los seres humanos tienen 25 receptores de gusto amargo que, se teoriza, fueron desarrollados para detectar toxinas en las plantas y los alimentos. Es decir, que el sabor amargo que nos repugna de pequeños es una forma de ponernos a salvo de toxinas que pueden hacernos enfermar.

Según Jennifer Ackerman en su libro Un dia en la vida del cuerpo:

Los científicos recientemente señalaron pequeñas variaciones en los genes de estos receptores del sabor amargo, que derivan en hasta doscientas formas ligeramente diferentes de receptores. (…) las personas con una variante de un gen determinado consideran los berros, el brécol, las hojas de mostaza y otros vegetales por el estilo (que contienen un compuesto tóxico para la glándula tiroidea) un 60 por ciento más amargos que la gente con una variante diferente.

En consecuencia, el sabor amargo dispone de todo un universo de matices en función de quién sea el catador del alimento.

Publicada el 13 April 2014 | Sun, 13 Apr 2014 07:25:01 +0000

[Vídeo] Slow Life, una visión colorida del fondo marino

lento

Hoy os traigo un increíble vídeo que nos muestra la biota que vive bajo del mar. Con este time lapse podemos observar la vida secreta de todo un arrecife, multitud de corales y esponjas que emiten un colorido y fluorescencia que se hace hermoso a la vista.

El vídeo, llamado Slow Life, ha sido realizado por Daniel Stoupin, un estudiante de doctorado en la Universidad de Queensland. En su web explica con sentimiento todo su trabajo.

Preparaos para una experiencia fascinante que de otra forma pasaría inadvertida. Aseguraos de seleccionar y ponerlo a pantalla completa. El detalle es increíble.

Vía | Vimeo

Publicada el 31 March 2014 | Mon, 31 Mar 2014 14:33:26 +0000

Comida étnica para animales

aAl igual que a un occidental le parecerá repugnante alimentarse de insectos, los animales también tienen sus propios prejuicios alimentarios en función del lugar donde viven. Por ejemplo, a los perros mexicanos, al contrario que a los perros americanos estadounidenses, les gusta un poco el picante. Es lo que descubrió el psicólogo Paul Rozin, de la Universidad de Pennsylvania, en sus investigaciones con comida étnica. Los perros, como los humanos, tienen que aprender a que les guste el sabor picante de las guindillas.

Pero Rozin no fue el primer investigador en centrarse en la dieta étinica de los animales. Tal y como explica Mary Roach en su libro Glup:

En 1926, el investigador indio de la asociación Fund comparó ratas que vivían comiendo chapatis y verduras con ratas alimentadas con una dieta basada en carne enlatada, pan blanco, mermelada y té. La opción occidental era tan desagradable que el segundo grupo prefirió comerse a sus compañeras de jaula, y tres de ellas dejaron “restos nimios o inapreciables para su examen post mórtem”.

Nancy Rawson, especialista en nutrición, también opina que el sentido del gusto de los animales está especializado según el lugar que ocupan en su entorno, y en consecuencia ello también puede ser reflejo de matices culturales humanos del lugar.

Además, los consumidores invierten muchos recursos en dar de comer lo mejor para sus mascotas (incluso pastillas de menta para mantener su aliento fresco). Según el estudio “El estado del mundo 2004”, elaborado por el Worldwatch Institute, los países occidentales gastamos en comida para mascotas 17.000 millones de dólares frente a los 19.000 millones que se destinan a luchar contra el hambre, por ejemplo.

Como los humanos

aCon todo, los más remilgados y maníaticos a la hora de seleccionar la comida en función de la educación, el entorno cultural y las costumbres son los seres humanos, a pesar de que somos omnívoros, hasta el punto de que se suceden paradojas como las que describe Roach:

Los primeros hombres no desaprovechaban las partes más nutritivas de una presa. ¿Por qué nosotros sí? En 2009, Estados Unidos exportó 438.000 toneladas de órganos de ganado congelados. Hablando metafóricamente, ya dominan todo el globo. Egipto y Rusia consumen mucho hígado. México se come nuestros cerebros y labios. Y nuestros corazones pertenecen a Filipinas.

Publicada el 30 March 2014 | Sun, 30 Mar 2014 17:27:25 +0000

[Vídeo] La golondrina común, ave del año 2014

golondrina

Una verdadera señal de que ha llegado la primavera es, sin duda alguna, el regreso de las golondrinas a nuestros campos y ciudades. La golondrina común (Hirundo rustica) es un símbolo de nuestra cultura y ahora está en declive, por esa razón ha sido elegida como Ave del año 2014.

Los productos químicos y el deterioro del paisaje rural han hecho que su población disminuya un 30% en la última década. Lo que le pasa a ellas nos influye a nosotros, porque un campo sin golondrinas es un lugar menos sano para nosotros.

Vía | SEO BirdLife

Publicada el 30 March 2014 | Sun, 30 Mar 2014 10:30:42 +0000

[Vídeo] Onírico TimeLapse de luciérnagas con estrellas de fondo

aLas luciérnagas son ubicuas: el único continente en el que no viven es en la Antártida. Son escarabajos, y de hecho existen cerca de unas 2000 especies. Todos cuentan con la capacidad de brillar en la noche mediante la llamada bioluminiscencia. Cuando absorben el oxígeno, éste se combina con una sustancia llamada luciferina (productoras de luciferasa). De la reacción química se produce luz y apenas un poco de calor. La longitud de onda de la luz que se emite oscila entre los 510 y 670 nanómetros, teniendo un color amarillo pálido, rojizo o verde claro. Emiten esa luz para atraer a sus parejas o para advertir de depredadores.

Dicho lo cual, a continuación podéis disfrutar de un onírico vídeo de Vincent Brady, que ha creado un hermoso time-lapse combinando la luz de las luciérnagas (especie Photinus pyralis) con el movimiento aparente de las estrellas en el cielo despejado de una noche de verano. La música es de Brandon McCoy.

Vía | La ciencia es bella

Publicada el 27 March 2014 | Thu, 27 Mar 2014 09:05:31 +0000

¿El color rojo que tú ves es igual al color rojo que yo veo?

aUna típica conversación filosófica de bar acostumbra derivando en una pregunta que, antes del nacimiento de la ciencia, tenía difícil respuesta: ¿cuando yo veo un color al que llamo “rojo”, tú ves exactamente lo mismo que yo?

Los seres humanos podemos distinguir unos 2,3 millones de gradaciones de color. Ello es posible gracias a la interacción de tres tipos de células cónicas en la retina, cada una de las cuales tiene un pigmento especialmente sensible a la luz de una parte diferente del espectro visual: rojo, verde y azul.

En el caso del segmento rojo/verde del espectro somos especialmente hábiles, pudiendo percibir una diferencia de un 1% en la longitud de onda. Aunque no siempre fue así. Hace 30 o 40 millones de años, nuestros predecesores mamíferos tenían una visión dicromática del mundo, sin la parte roja del espectro, tal y como explica Jennifer Ackerman en su libro Un dia en la vida del cuerpo humano:

los monos y simios de África (entre ellos, los primeros ancestros de los humanos) experimentaron la mutación de un gen para una proteína fotorreceptora que cambió su sensibilidad de la luz verde a la roja. Fue un pequeño cambio, pero algunos científicos sospechaban que dio a nuestros antepasados primates arbóreos una clara ventaja en la búsqueda de alimentos, para seleccionar los más maduros y las tiernas hojas rojas contra un fondo de follaje verdoso.

Tú no lo ves como yo

aVolviendo a la pregunta inicial, lo cierto es que las personas no ven de la misma forma el espectro rojo. Cuando se ha analizado el único gen que codifica una proteína sensible al rojo en 136 personas de todo el mundo, se han hallado 85 variantes, una variedad que triplica lo que cabría esperar de otros genes. Es probable que esta variación nos proporcione a cada uno de nosotros una perspectiva única de los matices del color.

En el caso de algunas mujeres, la diferencia es todavía mayor, porque tienen un fotopigmento rojo extra:

Si la corteza visual procesa la entrada adicional de esta clase diferente de células sensibles al rojo, estas mujeres pueden ser capaces de distinguir colores que al resto de nosotros nos parecen idénticos, permitiéndoles ver un sutil mundo de color que la mayor parte de la humanidad nunca podrá apreciar. Entonces, se podría argumentar que tras el simple acto cotidiano de percibir los colores (escoger una blusa del armario, ver la luz de un semáforo, admirar un cuadro de Rothko) subyace un aparato visual perfectamente afinado para localizar las hojas y los frutos.

La visión del color es impuesta sobre esta longitud de onda por los conos, las células fotosensibles de la retina, y las neuronas que los conectan al cerebro. La química de los tres pigmentos de los conos (los aminoácidos de que están compuestos y las formas que adoptan sus cadenas al replegarse) es conocida. Lo mismo ocurre con la química del ADN en los genes del cromosoma X que los prescribe, así como la química de las mutaciones en los genes que causan ceguera para los colores.

Así pues, mediante procesos moleculares heredados, el sistema sensorial humano y el cerebro descomponen las longitudes de onda en unidades. Una disposición impuesta por la genética, y que por tanto no puede cambiarse por aprendizaje o imposición cultural.

Publicada el 19 March 2014 | Wed, 19 Mar 2014 18:57:29 +0000

¿Cómo sabe nuestro cuerpo que está bajo de oxígeno? Gracias a un gas nacido de los relámpagos

aCuando estamos sentados o tumbados, o sencillamente de pie sin movernos, inspiramos y espiramos aproximadamente unas 16 veces por minuto, inhalando ocho cuartas partes de aire. Sin embargo, en cuanto aceleramos el paso, la necesidad de aire se incrementará en quince o veinte veces.

¿Cómo sabe el cuerpo cuando está bajo de oxígeno y necesita respirar más deprisa?

A pesar de que parece una pregunta tonta, durante décadas se ha buscado una respuesta esquiva. Fue recientemente cuando bioquímicos de la Universidad de Virginia hallaron un posible sensor de oxígeno: el óxido nítrico (SNO).

Al parecer, el cuerpo fabrica este gas en sus propias células para llevar a cabo diversas funciones, desde el control de la musculatura del tracto gastrointestinal hasta la dilatación de los vasos sanguíneos. Ahora el SNO también podría ser el transmisor que permite a la sangre comunicarse con las regiones del cerebro que controlan la respiración. Abunda en ello Jennifer Ackerman en su libro Un dia en la vida del cuerpo humano:

El óxido nítrico es el gas que se genera durante una tormenta eléctrica y que es conocido por ser el que mejor reacciona con el ozono para crear smog (niebla tóxica) (…) Me encanta esta idea de que un gas nacido de los relámpagos también desencadene la rápida respiración necesaria para llevarnos de vuelta al despacho sin tocar el suelo.

Publicada el 17 March 2014 | Mon, 17 Mar 2014 09:18:47 +0000